La segunda parte de ‘Dune’ busca una “moraleja” en medio del desierto
Dune: Parte 2, continuación del épico filme de 2021 dirigido por Dennis Villeneuve, busca encontrar la “moraleja” en un desierto lleno de conflictos religiosos y luchas por el poder y los recursos, repleto de paralelismos inevitables con la realidad actual.
La película explora el viaje a la madurez de Paul Atreides (Timothée Chalamet), camino que recorre en esta secuela junto al pueblo de los Fremen, al que pertenece la guerrera Chani (Zendaya).
Con Villeneuve (La llegada, Blade Runner 2049) de nuevo detrás de la cámara, el filme evoluciona a los personajes que presentó en la primera parte, además de presentar a otros nuevos como la princesa Irulan (Florence Pugh) o Feyd-Rautha (Austin Butler).
En una entrevista con EFE en Londres, el realizador canadiense dijo que intentó respetar los deseos de Frank Herbert, autor de la novela en que se basa el filme, quien buscaba que Dune se entendiera como “una historia con moraleja”.
Como explicó, Herbert escribió El mesías de Dune para corregir y asegurarse de que el mensaje no se limitara a una “celebración del héroe”, algo que él trata de reflejar en esta secuela.
Ese cuento con moraleja habla de cuestiones de relevancia actual, como expuso Zendaya a EFE, como la “codicia, la corrupción del poder o la explotación de los recursos a costa de seres humanos”.
“La razón por la que el relato ha perdurado en el tiempo es porque era relevante entonces y ahora, y desafortunadamente Herbert cree que será relevante dentro de miles de años, lo que es aterrador”, manifestó la actriz.
